Me ha parecido indispensable, incluir en mi blog una sección dedicada a la comida vegetariana, ya que cada vez son más las personas que se decantan por este tipo de alimentación.Voy a dejaros compartir con ustedes este contenido, sin embargo hemos de tener en cuenta que aunque se puede ser vegetariano a cualquier edad, los niños en edad de crecimiento, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, la gente mayor de edad o aquellos que han estado enfermos, deben tener mucho cuidado a la hora de decantarse por una dieta vegetariana.
La Unión Vegetariana Internacional (IVU), establece la siguiente clasificación de vegetarianos.
Vegano: Excluye de su dieta toda la carne procedente de mamíferos, aves, pescados y marisco y productos animales como los lácteos o los huevos. No suelen incluir tampoco miel.
Vegetariano Lacto – ovo: Éste no come ni carnes, ni pescados pero incluye en su dieta productos animales como los huevos y los lácteos.
Vegetariano Lacto: Excluye todos los productos animales excepto los lácteos. De modo que no come ni carnes ni pescados ni huevos.
Semi-vegetariano: Es el vegetariano menos estricto ya que come productos vegetales, lácteos, huevos, aves y pescados. Lo único que no come es carne.
Frutariano: Se alimenta únicamente de frutas y frutos secos. Pero, además, estos sólo consumen frutas que no matan a las plantas.
Pescetariano: Sigue una dieta similar al Vegano pero incluye en su dieta el pescado.
Crudívoro: Son personas que comen todo crudo. No cocinan ni calientan los productos que consumen. Su menú está formado por frutas, verduras, semillas y legumbres.
Beneficios de la dieta vegetariana
El organismo estadounidense Physicians Committee for Responsible Medicine (Comité de Médicos por una Medicina Responsable) elaboró hace algunos años una Guía de Iniciación Vegetariana de la que se hace eco la Unión Vegetariana Española http://www.unionvegetariana.org/ y en la que desglosan algunas de las ventajas de la dieta vegetariana.
-Beneficios para el corazón: Los vegetarianos poseen niveles de colesterol muy inferiores a quienes comen carne, y la enfermedad cardíaca es poco frecuente entre los vegetarianos. Las comidas vegetarianas son bajas en grasas saturadas y generalmente contienen poco o ningún colesterol.
-Mejor presión sanguínea: al tener menos sodio en la dieta, la presión sanguínea es más baja.
-Control de la diabetes: Numerosos estudios sobre la diabetes muestran que una dieta rica en carbohidratos complejos (que se encuentran sólo en alimentos vegetales) y baja en grasas es la mejor prescripción dietética para controlar la diabetes.
-Prevención del cáncer: Estudios epidemiológicos han demostrado que las tasas de cáncer de mama y de colon en población vegetariana es menor que la que no lo es porque son más bajas en grasas y más ricas en fibra que las dietas basadas en carnes. Además, los vegetarianos generalmente consumen más cantidad del pigmento vegetal betacaroteno. Esto podría ayudar a explicar por qué padecen menos cáncer de pulmón.
Los nutrientes en la dieta vegetariana
Proteínas: Una buena elección son los productos de soja, como el citado tofu. También son recomendables las legumbres, frutos secos, cereales y semillas integrales.
Calcio: Los productos lácteos bajos en grasas son ricos en calcio. En el caso de ser vegetariano integral hay productos sintéticos como fuentes de calcio: legumbres, leche enriquecida de soja, tofu (procesado con sulfato de calcio), y vegetales como la lechuga, espinacas, brócoli, acelgas. Las mujeres necesitan al menos 1.000 miligramos de calcio al día.
Hierro: Los cereales enriquecidos y las semillas integrales, vegetales de hoja verde como la lechuga, espinacas, acelgas. Las legumbres y los zumos de pasas son muy recomendables para iniciar una dieta vegetariana. Incrementa la absorción de hierro tomando alimentos muy ricos en vitamina C, como los tomates.
Zinc: Las semillas integrales, productos derivados de la soja, frutos secos y germen de trigo.
Vitamina B-12: La mayor fuente se encuentra en los productos lácteos y los huevos. Los vegetarianos integrales la pueden encontrar en cereales enriquecidos, productos de soja y en ciertos tipos de levadura. La ausencia de esta vitamina puede provocar enfermedades como la anemia o alteraciones en el sistema nervioso. Por ello, en muchas ocasiones se recomienda un suplemento vitamínico.
